Sida: la pandemia que aún no termina

Han pasado 41 años y el sida es una pandemia que aún continúa, afectando a las comunidades más marginadas debido a la falta de acceso a servicios de salud, prevención y pruebas de detección oportuna.

Salud / Lidia Rita Bonilla Delgado / Noviembre 29, 2022

• Ahora que las vacunas contra la COVID-19 han traído una relativa “normalidad” a las sociedades, urge recordar que aún hay mucho por hacer en la respuesta a una pandemia que continúa: el VIH/sida debe seguir en un lugar destacado de las agendas de salud pública, porque todavía cobra más de 40 mil vidas en América Latina y el Caribe cada año.


Ciudad de México, a 29 de noviembre del 2022.- Este año, AIDS Healthcare Foundation (AHF) conmemorará el Día Mundial del Sida 2022 bajo el lema La pandemia que aún no termina para recordar a líderes mundiales, instituciones de salud pública y a la sociedad civil que queda mucho por hacer si algún día queremos poner fin a la epidemia de sida. Los informes indican, con preocupación, que el mundo va retrasado en la reducción de nuevas infecciones y tasas de mortalidad, lo que significa que debemos redoblar esfuerzos porque millones de vidas están en juego.

De acuerdo a los datos 2022 del ONUSIDA, hasta 46 mil personas en América Latina fallecieron en un año, y 8,500 en el Caribe, por causas relacionadas al VIH. Casi todas ellas prevenibles a 41 años de la epidemia, ello indica que el diagnóstico y el tratamiento aún no están al alcance de todos. Si bajamos la guardia, el sida pareciera una pandemia sin fin.

“Nos alegró ver la resiliencia de los programas de VIH en todo el mundo durante y después de la pandemia. Sin embargo, los datos más recientes de ONUSIDA muestran que la respuesta mundial al VIH y sida necesita mayor vigor, lo que hace que nuestro tema Aún no se termina sea aún más relevante para el Día Mundial del Sida en este año”, dijo Terri Ford, Jefa de Políticas y Abogacía Global de AHF.

“Hacemos un llamado a actores claves y defensorxs en todos los países para que intensifiquen los esfuerzos mundiales de prevención, pruebas y tratamiento del VIH para frenar el rápido aumento de las tasas de nuevas infecciones por el VIH y proteger todos nuestros valiosos logros. Hemos llegado demasiado lejos en la respuesta al VIH/sida como para dejar que se pierdan décadas de progreso”.

ONUSIDA informó de 1.5 millones de nuevas infecciones por el VIH el año pasado, 1 millón más que el objetivo mundial que era 500,000, y unas 650,000 muertes por enfermedades relacionadas con el sida, por lo que AHF llama al mundo a revivir el fuego de la lucha para responder al VIH/sida al priorizar el Test & Treat (pruébate y trátate) y ocuparse de diagnósticos tardíos de VIH.

Según las estadísticas más recientes de ONUSIDA, más de 38 millones de personas viven con el VIH/sida en todo el mundo y más de 40 millones han muerto a causa de enfermedades relacionadas con el sida desde el comienzo de la epidemia del VIH. Si bien millones de personas hoy en día acceden a la terapia antirretroviral que salva vidas, millones más aún la necesitan desesperadamente.

“América Latina fue una región exitosa para implementar tratamiento y atender a comunidades con mayor incidencia, como las poblaciones gays, trans, entre otras. Pero los datos de ONUSIDA muestran que hay un repunte, aseguró la Doctora Patricia Campos López, Jefa del Buró de América Latina y el Caribe. “De igual manera, las oleadas migratorias con medidas cada vez más restrictivas y estigmatizantes, han cambiado el rostro del VIH en casi todos nuestros países”.

En México lo más preocupante es que tan solo durante 2021, 14,900 hombres adquirieron VIH en nuestro país, 3,100 mujeres y 550 niñas, niños y adolescentes de menos de 15 años» sostuvo Guillermo Bustamante, Coordinador de Programas de AHF México. “Pese al titánico esfuerzo que AHF y otras organizaciones civiles hacen para dar respuesta ante el VIH, aún tenemos un largo camino que recorrer para alcanzar las metas para poner fin al sida, se estima que 360,000 personas viven con VIH, el 67% han sido diagnosticadas, 61% se encuentra en tratamiento antirretroviral y 54% ha alcanzado la supresión viral, ello refleja importantes pendientes que otros países ya han podido superar.”

“Solo tenemos ocho años para alcanzar el objetivo de 2030 de poner fin al sida como amenaza para la salud mundial. Las desigualdades económicas, sociales, culturales y legales deben abordarse con urgencia. En una pandemia, las desigualdades no hacen sino exacerbar el peligro para todos. De hecho, el fin del sida sólo puede lograrse si plantamos cara a las desigualdades que lo impulsan. Los líderes mundiales deben actuar con un liderazgo audaz y responsable.” señaló.

AIDS Healthcare Foundation (AHF), planeó conmemoraciones virtuales en vivo a lo largo de sus 45 países para rendir tributo a quienes perdieron la vida por causas atribuibles al VIH y honrar a quienes siguen en el camino. Haremos incidencia para enfocar la atención mundial en el VIH y las personas que viven o han sido tocadas por el virus.

AHF México con el apoyo del Instituto del Deporte de la Ciudad de México, convocó y organizó la 1ª Carrera por el Día Mundial del Sida, en el marco del Día Mundial del Sida 2022 con el lema: «La pandemia que aún no termina». 

Comunidades clave
Los datos de ONUSIDA han mostrado un riesgo creciente de nuevas infecciones entre los hombres homosexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH) en todo el mundo. A partir de 2021, los datos de poblaciones clave de ONUSIDA muestran que los HSH tienen 28 veces más riesgo de contraer el VIH en comparación con personas de la misma edad que las personas heterosexuales, mientras que las personas que se inyectan drogas tienen 35 veces más riesgo, los trabajadores sexuales 30 veces más riesgo y las mujeres transgénero 14 veces el riesgo. Las poblaciones clave representan menos del 5% de la población mundial, pero ellas y sus parejas sexuales constituyeron el 70% de las nuevas infecciones por VIH en 2021.

Disminución de tratamiento
El número mundial de personas en tratamiento para el VIH tuvo en 2021 el crecimiento más lento en más de una década. Y aunque tres cuartas partes de todas las personas que viven con el VIH tienen acceso al tratamiento antirretroviral, éste todavía no está disponible para 10 millones de personas, y solo la mitad (52 %) de los niños que viven con el VIH pueden acceder a medicamentos que salvan vidas. De este modo, la brecha en la cobertura del tratamiento del VIH entre niños y adultos está aumentando en lugar de estrecharse.

Millones de infecciones por el VIH evitables cada año hacen que cada vez sea más difícil y caro garantizar que las personas que viven con el VIH tengan acceso al tratamiento que salva vidas y que se alcancen los objetivos para poner fin a la pandemia de sida para 2030.

Acciones necesarias de los Estados en la respuesta al VIH y sida

  • · Impulsar los servicios liderados por la comunidad y centrados en las personas; el apoyo a los derechos humanos de todos; la eliminación de las leyes punitivas y discriminatorias; la lucha contra el estigma; el empoderamiento de las niñas y las mujeres; la igualdad de acceso al tratamiento, incluidas las nuevas tecnologías sanitarias; y los servicios sanitarios, la educación y la protección social para todos.
  • · Hacer realidad los derechos humanos y la igualdad de género. Las leyes y políticas punitivas y discriminatorias están socavando la respuesta al sida al alejar a las personas de los servicios y socavar los esfuerzos de salud pública para llegar a las personas que corren mayor riesgo de contraer una nueva infección o morir.
    · Apoyar y proporcionar recursos eficaces a las respuestas dirigidas por la comunidad. Las respuestas lideradas por la comunidad están demostrando ser revolucionarias en la reducción de las desigualdades y el apoyo a respuestas eficaces y resilientes frente al VIH. 
  • Asegurar un financiamiento suficiente y sostenible. Es esencial que los donantes internacionales y los gobiernos de los países de ingresos bajos y medios hagan importantes inversiones en materia de VIH.· Abordar las desigualdades en el acceso y resultados de la prevención, pruebas y tratamiento para el VIH, y cerrar las brechas que existen en localidades específicas y para ciertos grupos.
  • Aumentar la disponibilidad, la calidad y la idoneidad de los servicios para el tratamiento, las pruebas y la prevención del VIH, para que todas las personas reciban la atención que precisan. Reformar las leyes, políticas y prácticas para abordar el estigma y la exclusión a los que se enfrentan las personas que viven con el VIH, los grupos de población clave y las poblaciones marginadas.