Los debates: circo, maroma y teatro

Columnistas / Juan R. de la Sota / Mayo 24, 2018

Se está comprobando que a los ciudadanos poco les interesan los debates, los discursos y hasta las propuestas de los candidatos. No es de su agrado, porque han venido atestiguando que estas estrategias son puro circo, maroma, teatro y acciones que no resuelven sus necesidades y problemas.

La sociedad, de los candidatos ya no quiere promesas, pues ya no les creen, les demandan resultados que se reflejen en los hogares, porque con debates, discursos y propuestas no atenderán las exigencias de pago de luz, agua, educación, salud, alimentación, entre otros servicios.

Lo que al pueblo le importan de los aspirantes a los diversos puestos de elección popular son acciones concretas que les solucionen sus gastos diarios, por eso su estrategia de campaña debería estar enfocada a atender los problemas que enfrenta la sociedad.

Y podrían apoyar al ciudadano, encabezando las causas más nobles y justas, como lo es exigir bajen los precios de la gasolina, agua, luz, teléfono, impuestos, se mejore la seguridad pública brindando real y efectiva protección a la gente y la procuración e impartición de justicia, se ofrezca educación de calidad y se incremente el salario de los trabajadores.

Pero, no sólo exigir lo anterior a través de discursos insípidos y aburridos, sino representando personalmente a los ciudadanos acudiendo a las instituciones públicas para demandar un freno a los constantes aumentos a los precios de los servicios y se mejore la vigilancia policial y la justicia.

El plan de trabajo que aplican los candidatos para las campañas políticas-electorales, para los actuales tiempos, es obsoleto, casi nada llamativo y hasta molesto y aburrido, pues son simples promesas en las que el electorado ya no confía, por los negativos antecedentes de ex servidores

públicos, al no cumplir con los compromisos contraídos durante su labor proselitista.

Los debates los han tergiversado, ya que es un espacio que han utilizado para la calumnia, acusación y desprestigio, faltándole al respeto al pueblo, al no cumplir con el objetivo de la confrontación y que es para presentar propuestas serías, concretas y congruentes para atender las demandas de la sociedad.

Las propuestas las rechaza la población, porque tienen el antecedente de que los candidatos ganan la elección y jamás los vuelven a ver.

Los contendientes, siguen usando el viejo esquema de la visita domiciliaria y el diálogo con los vecinos, pero esto ya no les genera votos, porque únicamente ofrecen puro rollo y nada de soluciones.

La gente quiere que al menos le ayuden a gestionar ante las instituciones un tinaco para almacenar agua, mayor y mejor vigilancia policial para proteger su domicilio, el descuento en impuestos, entre otras acciones, porque de discursos y promesas ya están hartos.

Hacer una campaña con puras propuestas y nada de beneficios, no les asegura votos, al contrario, puede restarles, porque a los ciudadanos, a las familias y a los trabajadores les quitan tiempo, les entorpecen sus actividades cotidianas y no les resuelven sus demandas.

Los ciudadanos saldrán a votar, principalmente para cumplir con su deber cívico o por venganza contra aquellos partidos que fueron representados por malos funcionarios, pero no por las propuestas de los candidatos, pues saben que estos no las cumplirán, toda vez que nada más llegan al poder y se olvidan del pueblo con el que obtuvieron compromisos y que fue el que los llevó a los puestos públicos.

En lugar de que los candidatos debatan, mejor deberían lograr el tiempo gestionando la solución de las principales necesidades de los tamaulipecos, esto sí sería benéfico y el pueblo se los agradecería.

Cambio de tema para informarle que si otra cosa no sucede, el Presidente Enrique Peña Nieto, por fin vendrá a Tamaulipas y podría ser la última visita que como mandatario nacional realice a esta entidad federativa.

Estará el próximo 1 de junio en el municipio de Tampico, donde encabezará la conmemoración del Día de la Marina.

De acuerdo al programa, arribará en el avión presidencial a temprana hora, para abordar otra aeronave que lo llevará al primer punto, mismo que es tentativo en los Astilleros de Marina, donde abordarán el buque para hacer el tradicional recorrido conmemorativo.

Al término de ese compromiso, el titular del Poder Ejecutivo Federal, hará un recorrido aéreo por la zona, para luego asistir al evento denominado “Expomar”, el cual será inaugurado y estará abierto desde el próximo 28 de mayo.

El presidente se presentará al puerto jaibo en un ambiente de gran inseguridad por las múltiples ejecuciones y secuestros que en ese municipio se han registrado, por lo que seguramente durante su estancia en esa localidad, la población le exigirá mayor protección y justicia.

En el marco de su visita, no se descartan protesta por parte de grupos de inconformes, quienes no están satisfechos con el trabajo realizado por la Presidencia de la República, en materia de seguridad pública e impartición de justicia, con los aumentos a la gasolina y a otros servicios públicos.

También no se puede hacer a un lado, que su visita la aproveche para abordar en lo cortito y en secreto algunos asuntos políticos electorales.

En otro asunto, para que nadie discuta, se aporree, acuse y traten de obtener provecho político electoral, la mejor opción es que todos los candidatos a la Presidencia de la República, firmaran un acuerdo, para demandar la regularización y legalización de los vehículos de procedencia extranjera o en su caso que el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, autorice el decreto de nacionalización.

Con la regularización de los citados automóviles, se ha pretendido obtener beneficio político-electoral, por parte de algunos candidatos a la Presidencia de la República y esto se puede evitar autorizando su nacionalización inmediata por parte del actual mandatario nacional.

Lo he venido mencionando que los candidatos deben actuar como gestores de la solución de las demandas ciudadanas y una prioritaria que todos y en forma conjunta podría atender, es precisamente la regularización de los autos “chocolates, con cuya acción ningún aspirante presidencial obtendría un beneficio político.

Son miles de automóviles que circulan ilegalmente en el país que requieren ser regularizados para que se dé garantía, certeza y tranquilidad sobre la posición de las unidades a los propietarios de las mismas.

Además, con un decreto de esa naturaleza se ingresaría a la tesorería de la nación gran cantidad de dinero, el cual podría invertirse en obras públicas y combate a la pobreza.

Si Enrique Peña Nieto, autoriza el decreto de regularización de los automóviles extranjeros, sería la mejor acción de su gobierno, la cual los mexicanos sí se la agradecerían con un gran aplauso.

Por otro lado, antes de que se me pase, bueno sería que los dirigentes de los partidos establecieran vigilancia sobre sus militantes, pues algunos están incurriendo en traición, ya que juegan y apoyan por debajo la mesa a otros partidos y candidatos, con el fin de asegurar chamba.

No doy a conocer los nombres de los infieles y ambiciosos, porque dañaría a las familias. Los partidos necesitan promover entre ellos capacitación sobre valores de lealtad, sinceridad y respeto a quien por años les ha dado de comer.

El dato: Por parte de los aspirantes a puestos de elección popular no existe voluntad de promover la democracia y la transparencia, al no publicar su

declaración 3 de 3, porque de los 3 mil 500 candidatos y candidatas, sólo 3 la han presentado.

Por otro lado, vaya sorpresas dos Alcaldes tamaulipecos del PRI, votarán por Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de MORENA. El sufragio de estos mandatarios municipales para el tabasqueño es en apoyo a un proyecto político.

Por su parte, la señora Beatriz Anaya, madre del candidato a Senador por MORENA, Américo Villarreal Anaya, anda comentando entre sus amigas, que su voto ya lo tiene comprometido para el Alcalde Oscar Almaraz, luego de asistir a un evento de este candidato priista que busca la reelección.

Correo:jrdelasota@hotmail.com