* Poca transparencia en SP pegará a las mujeres

-- Presupuesto de Peña elimina rendición de cuentas en salud

Reportaje / Anayeli García Martínez / Diciembre 19, 2012

A los pobres resultados del Seguro Popular en la atención de la salud femenina, se suma la eventual discrecionalidad en el uso del presupuesto para este programa.

En plena discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2013 en la Cámara de Diputados, la Coalición por la Salud de las Mujeres alerta que en el proyecto que se analiza hay un severo retroceso para las mexicanas, toda vez que el Ejecutivo federal elimina mecanismos de vigilancia de los recursos para atender la salud femenina.

Integrantes de la coalición explican que, de un plumazo, en el Proyecto de Presupuesto (PPEF) desaparecen las obligaciones que tenían el Sistema de Protección Social en Salud y su brazo operativo, el Seguro Popular (SP), para transparentar y rendir cuentas del ejercicio de sus montos aprobados.

Según un análisis de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, el SP no ha sido eficaz para atender la salud de las mujeres, ya que el incremento del gasto no ha implicado un aumento equitativo de la disponibilidad de servicios médicos expresados en camas hospitalarias, consultorios, médicos y enfermeras.

La finalidad del SP es brindar servicios de salud a la población sin seguridad social pero de acuerdo con Fundar, en México un paciente desembolsa hasta el 47 por ciento del gasto total en salud mientras que en otros países de América Latina el paciente desembolsa 30 por ciento o menos.

El Inegi reportó esta semana que en México hay 29.3 millones de personas ocupadas en la informalidad, y que por tanto carecen de seguridad social, de esta población, 11.3 millones son mujeres.

Y es que el SP –vendido desde la administración de Vicente Fox como la panacea para garantizar la atención en salud a las personas de escasos recursos–, le ha fallado a las mexicanas.

Información recopilada por organizaciones civiles revela que en 2011 el 40 por ciento de las muertes maternas (MM) registradas en el país fueron de mujeres afiliadas al SP, programa que a pesar de recibir fondos para prevenir la MM, no logró salvar la vida de esas pacientes.

MUCHOS RECURSOS, POCOS RESULTADOS

El SP impacta en la salud de las mujeres porque uno de sus objetivos es promover acciones de promoción, prevención y detección oportuna de enfermedades establecidas en el Catálogo Universal de Servicios de Salud, tales como la detección del cáncer de mama (CaMa), la preclampsia (hipertensión arterial ligada a la gestación), o el embarazo ectópico.

Daniela Díaz, investigadora de Fundar, advierte que la vigilancia del SP es importante porque ahí se concentra el 60 por ciento del gasto total en salud a nivel federal.

Para 2013 se proyectan 121 mil 371 millones de pesos (mdp) a la Secretaría de Salud (Ss), de los cuales el SP obtendrá un aproximado de 66 mil 132 mdp.

La experta detalla que el SP recibe recursos de tres programas dedicados exclusivamente a la atención de las mujeres: Reducción de Muerte Materna; Prevención y Atención del VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual, y Atención de la Salud Reproductiva y la Igualdad de Género en Salud.

En el caso de los montos para prevenir la MM se proyectan 500 mdp; para VIH se proponen 144 mdp, y para salud reproductiva mil 145 mdp.

Estos programas están en el Anexo 12 “Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres” del PPEF 2013, cuyo presupuesto asciende a 18 mil 498 mdp, un aumento respecto a 2012 cuando la cifra aprobada llegó a 16 mil 752 mdp.

A diferencia del PEF aprobado para este año, en el PPEF 2013 desaparecen algunos mecanismos de transparencia y rendición de cuentas del presupuesto en salud.

Por ejemplo, el PEF 2012 dice que la Ss deberá actualizar el padrón de beneficiarios del SP con la Clave Única de Registro de Población de cada uno de ellos; en cambio, en el proyecto 2013 esta especificación se elimina.

En el decreto 2012 las entidades federativas estaban obligadas a publicar el monto para la compra de medicamentos, y reportar cada semestre estas compras ante la Comisión Nacional de Protección Social en Salud; sin embargo en el PPEF 2013 esta obligación también desaparece.

Igualmente se borra la indicación para que la Auditoría Superior de la Federación fiscalice el cumplimiento de las entidades federativas sobre las obligaciones aprobadas en el decreto 2012.

Según Díaz, lo anterior merma el seguimiento del ejercicio del presupuesto en salud, ya que al no tener el número de afiliadas o un padrón actualizado del SP no se puede planear la aplicación de los recursos ni saber a quién se va a beneficiar.

Por ello, la Coalición por la Salud de las Mujeres llama al Congreso a poner especial atención en los mecanismos de transparencia, los indicadores y las metas en materia sanitaria, a fin de evitar retrocesos que favorezcan la opacidad y la falta de información en beneficio de las mexicanas.

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