Usaron el camino a Chalma

Inquieta a investigadores qué hicieron homicidas para pasar desapercibidos en carreteras federales

Nacional / René Martínez Bravo / Septiembre 14, 2008

Justo en la brecha que usan los peregrinos a Chalma, los 24 cadáveres que la Procuraduría General de la República (PGR) reporta aún en calidad de desconocidos y que el viernes aparecieron con signos de ejecución al estilo del narcotráfico, fueron transportados en varios vehículos hasta este sitio.

El camino que se ubica en el kilómetro 13 de la carretera La Marquesa-Chalma registró las huellas de llantas de varios vehículos, gracias al piso reblandecido por la lluvia.

Peritos se esfuerzan en identificar la ruta de los asesinos con los 24 cuerpos para confirmar si es gente de Arcelia, Guerrero.

Cómo transitaron por vías federales o autopistas más de cuatro horas sin que la policía los detectara, inquieta a investigadores que aún ayer recababan evidencias en la zona donde se halló el homicidio múltiple.

Ahí sólo hay una casa deshabitada y la de los Reyes Gómez. Nadie —dicen— notó a sicarios que tiraron los cadáveres en los que, según policías y militares, no había mensajes o advertencias, salvo los señalamientos con gis y pintura de los peregrinos para no perderse en su ruta al recinto de Chalma.

El sitio donde estaban los cuerpos de los ejecutados, a 25 metros de la vía por donde se llega incluso a Morelos, en particular a las lagunas de Zempoala, es muy transitado, incluso de noche. Según Guillermo Reyes, dueño de la casa más cercana al lugar donde estaban los cadáveres, hay tránsito continuo en el entronque a la carretera México-Toluca.

Si los sicarios hubieran hecho un disparo, su sonido hubiera puesto en alerta a la comarca, porque el “tronido” de armas —dice Guillermo, acompañado de su esposa Pascuala— vuela a todos los rincones y porque se conocen muy bien por aquí.

Lo único “extraño” que recuerdan antes de la aparición de los 24 hombres ejecutados son un vehículo gris y otro blanco con gente que no conocen, que no es de aquí.

Sin temor, los esposos relatan que para ellos no hubo sobresaltos, sino hasta cerca de las 20:00 horas cuando llegaron patrullas con sirenas abiertas y vehículos militares.