Desfilan media hora en centro de Morelia vuelto búnker

En medio de un gigantesco operativo militar, Felipe Calderón y Leonel Godoy presenciaron el desfile cívico-militar en la capital michoacana.

Nacional / El Universal / Septiembre 30, 2008

En medio de un despliegue impresionante de seguridad, se llevó a cabo el tradicional desfile cívico-militar en Morelia. Pese a las presuntas amenazas de nuevos atentados, familias enteras decidieron arribar al centro de la ciudad, aunque sin duda el festejo aún sabe a tristeza y a duelo por las ocho personas que apenas 15 días antes perdieron la vida en este mismo lugar.

A diferencia de otros años, que este acto se extendía hasta cuatro horas, apenas por 34 minutos desfilaron más elementos de las fuerzas armadas y militares, además de la Policía Federal Preventiva; fueron muy pocos los civiles. Las escuelas de ecuación básica brillaron por su ausencia y de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo apenas y se vieron a los integrantes de las escoltas de tres planteles. Los charros sí decidieron participar.

Nuevamente, al igual que este lunes, el acceso al centro de la ciudad estuvo en exceso restringido, hasta cuatro cuadras antes de la avenida Madero el paso a vehículos estuvo cerrado. La gente que buscaba llegar a ver el desfile o a trabajar debía pasar por una revisión exhaustiva realizada por elementos del Estado Mayor.

Fue a las 10:30 de la mañana que pasó por el primer cuadro de la ciudad, frente al lugar donde explotó el 15 de septiembre la primera granada de fragmentación, que arribó un camión, con reporteros gráficos arriba e inmediatamente después vehículos con elementos de seguridad; tres camiones con funcionarios estatales en el interior, una ambulancia del IMSS y finalmente el presidente Felipe Calderón Hinojosa, acompañado por el gobernador Leonel Godoy Rangel.

Su arribo a palacio de Gobierno fue rápido y muy vigilado, el ejecutivo federal sólo se acercó a saludar al presidente de un medio de comunicación. Minutos más tarde se asomó por el balcón principal, acompañado por el gobernador y los secretarios de gobernación, defensa y marina.

A las 10:52 iniciaron los honores a la bandera para dar paso al Honorable Colegio Militar que inició el desfile más corto en la historia de Morelia, casi al mismo tiempo pasaron tres helicópteros y seis camiones-cañón. Tocó el turno a los integrantes del colegio del aire, la escuela militar de enfermeras, la escuela médico militar, seis avionetas, la escuela militar de clases de las armas, 15 aviones sesna, el tercer batallón de las fuerzas especiales, el cuerpo de la policía municipal.

También el batallón de infantería, 43 camiones blindados de reconocimiento, tres jets F15, el primer regimiento de artillería, el contingente de la PFP, la banda de guerra de la secretaría de Educación, las escoltas de la preparatoria federal por cooperativa Melchor Ocampo, CONASEP, Liceo-Morelia, Liceo-Corregidora, Liceo-Colima, del Colegio de San Nicolás, de la facultad de Derecho, de la facultad de ingeniería eléctrica, de enfermería, del Imced y La salle.

Desfiló también la unidad académica de México, su cuerpo de cadetes; elementos de la secretaría de marina, la infantería de marina, el 15 cuerpo de caballería fuerzas rurales (cuerudos), la asociación de amigos del caballo de Michoacán y la asociación de charros.

Fue todo, nadie más recorrió la avenida principal del centro histórico. A las 11:30 concluyó el desfile, del que se dijo en el parte, que del ejército y fuerzas armadas participaron nueve banderas, un general, 25 jefes, 181 oficiales, mil 114 cadetes, mil 509 de tropa, 100 rurales y 60 vehículos. De la armada, dos banderas, seis capitanes, 36 oficiales, 170 cadetes y 416 tropa. De los planteles educativos 11 banderas, 327 alumnos y 25 motociclistas. Fueron dos banderas de los charros y 33 de ellos a caballo.

Aunque por casi una hora se suspendió la señal para los teléfonos celulares, a la gente parecía no importarle porque luego del Himno Nacional, a coro le hacían saber al presidente ¡ Felipe, no estás solo, no estás solo!, pero además también hubo quienes gritaban ¡Godoy, Godoy, Godoy!. De inmediato, las autoridades federales y el gobernador salieron de palacio de Gobierno, ya arriba de sus camionetas y cientos de morelianos caminaron por la principal avenida de Morelia, festejando este 30 de septiembre, que aunque aún tiene un mal sabor de boca, permitió que los soldados, arriba de sus camiones, se tomaran fotos con los pequeños que sí asistieron y buscan con ello que Morelia recupere la tranquilidad y la paz.