Juan Camilo ya "está en las mejores manos".

Deposita sus cenizas en un nicho de la Catedral de Campeche.

Nacional / Notimex / Noviembre 07, 2008

Campeche.- María de los Ángeles Terrazo bajó del vehículo con profundo pesar, en sus manos llevaba la urna con las cenizas de su hijo menor, y antes de entrar a la Catedral de San Francisco se las entregó a Mari Gely Escalante viuda de Mouriño.

A paso lento, la esposa del extinto secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, avanzó entre la multitud.

Por momentos intentaba conseguir fortaleza con el apoyo de su hija María, quien la tomaba del brazo; y de los dos menores, Iván y Juan Camilo, que caminaban a su lado y que tal vez por su corta edad no alcanzaban a descifrar la magnitud de lo ocurrido.

En la ceremonia religiosa, el obispo de la Diócesis de Campeche, Ramón Castro, manifestó su pésame a la familia de Mouriño Terrazo y de su colaborador Arcadio Echeverría, y ofreció palabras de aliento en el entendido de que "Juan Camilo está en las mejores manos".

"Juan Camilo, Arcadio, están en las manos de Dios, no sientan miedo, que su herida sea sanada por esta realidad. Juan Camilo está en buenas manos. Arcadio está en buenas manos, en las mejores manos. Las manos de Dios son mejores que las nuestras", remarcó.

En la homilía, el obispo hizo ver que Juan Camilo y Arcadio dieron su vida por sus ideales y porque tenían convicciones, "no eran perfectos, pero dejaron un ejemplo", e hizo ver que ya no están en cuerpo presente, "pero sus ideas, su trabajo, su entrega y su amor, eso vivirá".

Era el preámbulo del último adiós al esposo, al hijo, al hermano, al padre, cuyas cenizas serían depositadas minutos después en el nicho F-12 de la zona de criptas de la misma Catedral de Campeche, en una ceremonia a la que sólo ingresó la familia.

En Campeche, fue un día largo, de espera, de impaciencia, pero también de solidaridad, de apoyo y ánimo, que se reflejaron en los centenares de personas que se dieron cita, que ofrecieron sonoros aplausos tanto a la llegada como a la salida de los deudos.

Al inicio de la ceremonia religiosa, las cenizas fueron colocadas en una mesa donde se encontraba una foto del desaparecido secretario de Gobernación, de su colaborador, y una bandera nacional, que al final fue retirada y ofrecida a la familia.