1er año de gobierno de Enrique Peña Nieto Opaco panorama para el medio ambiente en México II/III

- Preocupan graves retrocesos en materia de derechos humanos y medio ambiente, criminalizando la protesta social

Medio Ambiente / Lidia Bonilla / Noviembre 29, 2013

Agricultura Sustentable y Transgénicos
La protección del maíz nativo y la prohibición definitiva de la siembras de maíz transgénico en nuestro país es otro gran pendiente de la administración de Peña Nieto. Este gobierno ha ignorado las advertencias de los científicos, los agricultores y los ambientalistas sobre los riesgos de permitir el cultivo de organismos genéticamente modificados: contaminación genética y con agrotóxicos, pérdida de las miles de razas y variedades de maíz existes; y control de la industria de la biotecnología sobre el grano base de la alimentación de los mexicanos, por poner algunos ejemplos.

En lugar de cumplir con su función de velar por la protección de nuestra diversidad de maíz, la salud del campo, el medio ambiente, el bienestar de los agricultores y garantizar que se respete a México como centro de origen del maíz, las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) se han convertido en abogados de la industria de la biotecnología.

Mientras el Juzgado Federal Décimo Segundo de Distrito en Materia Civil del Distrito Federal emitió en octubre de 2013, una medida precautoria en la que ordena la suspensión de permisos a trasnacionales como Monsanto y Pionner, entre otras, para la siembra “experimental”, liberación y comercialización de maíz transgénico en México, Semarnat y Sagarpa no respaldaron la medida precautoria emitida por el juez y por el contrario, apelaron la decisión, demostrando que trabajan para satisfacer intereses corporativos por encima de la ciudadanía.

Asimismo, el gobierno de Peña Nieto no ha planteado una alternativa para el campo con apoyos que permitan el desarrollo de los pequeños y medianos productores, con prácticas amigables para el medio ambiente, en su lugar ha dado continuidad a un modelo agrícola basado en el elevado uso de insumos agrícolas (herbicidas, plaguicidas, fertilizantes) que impacta a los ecosistemas, la biodiversidad y las condiciones socio-económicas de los productores mexicanos.

El gobierno, mediante su Cruzada Nacional contra el Hambre, contribuye a mantener este modelo, en el cual muy pocas empresas tienen el control sobre la cadena de producción de nuestros alimentos, que además, son de dudosa calidad y que provocan un grave problema en la salud de los mexicanos, quienes sufren cada vez más de obesidad y paradójicamente desnutrición, así como enfermedades relacionadas con el consumo de productos industrializados.

En este primer año de gobierno la problemática sigue, los grandes productores reciben la mayor parte de los apoyos públicos, mientras que los pequeños viven una situación de abandono gubernamental.

Bosques y Selvas

El 31 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto anunció públicamente el Programa Nacional Forestal (Pronafor) que, en teoría, promoverá el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales, reactivará la economía de este sector, contribuirá a la generación de empleos, ingresos y mejora de la calidad de vida de los habitantes de zonas forestales así como a mantener e incrementar la provisión de bienes y servicios ambientales a la sociedad, así como a reducir emisiones de carbono generadas por la deforestación y la degradación forestal.

La propuesta pareciera hacer eco a algunas propuestas que la sociedad civil y expertos han realizado para resolver los problemas del sector, y de alguna forma hacer frente al problema de deforestación y deterioro de los bosques que, según un estudio publicado en "El Capital Natural de México" por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio, 2009), afecta a casi medio millón de hectáreas en nuestro país. Sin embargo, el documento o análisis que sostiene al Pronafor como propuesta de la nueva administración aún no se ha publicado.

En los últimos años, la Conafor ha hecho pública una constante reducción en la tasa de deforestación nacional, sin que contemos con evaluaciones de impacto que nos permitan verificar en qué medida esta supuesta reducción se debe a los programas de apoyo gubernamentales, mientras que el último Inventario Nacional Forestal y de Suelos, correspondiente al periodo 2004-2009 que se entregó a finales de 2012, no se incluyeron estadísticas generales que informen a la población sobre cuál es la tasa actual deforestación nacional, regional o por estados.

Ante la falta de información pública, el gobierno priista no puede demostrar la efectividad, y congruencia entre objetivos y resultados de algunos programas a los que aparentemente se les pretende dar seguimiento en la presente administración, tanto para alcanzar una reducción real en la pérdida y deterioro de los ecosistemas forestales en México, así como impulsar el desarrollo del sector con base en criterios de sustentabilidad.

En este mismo sentido, el Presupuesto de Egresos de la Federación 2014 para el sector forestal da continuidad a la opacidad en el destino de los recursos públicos que impera desde 2011, cuando la administración anterior decidió integrar todo el presupuesto en tres rubros con títulos engañosos en los que el único vínculo corresponde a la forma en que se eroga el gasto (reglas de operación, lineamientos y operación), obstaculizando así la transparencia y rendición de cuentas, y la posibilidad de saber con precisión qué y cómo se financia con presupuesto de la Conafor.

Es urgente contar con información sólida y actualizada sobre el estado en que se encuentran los bosques y selvas a lo largo del país para, en consecuencia, diseñar una estrategia a los detonadores de cambio de uso de suelo de los ecosistemas forestales en cada región del país que provea de instrumentos y alternativas adecuados y efectivos para su manejo sostenible y conservación, que garanticen certidumbre y continuidad a los dueños de terrenos forestales con un flujo adecuado y transparente de los recursos.