TRASCULTURIZACION ALIMENTICIA

SOPAS INSTANTÁNEAS, UNA EPIDEMIA QUE SE INSTALÓ EN LA DIETA DE LOS MEXICANOS EN PERJUICIO DE SU SALUD

Cultura / CIMAC / Mayo 07, 2009

México, DF.- Por su bajo precio y su rápida preparación, las sopas instantáneas, que llegaron al país en 1988 para ser vendidas como una botana ocasional, se han instalado en la dieta básica de los mexicanos y han desplazado a verdaderos alimentos, como el frijol, advierte El Poder del Consumidor.

Salvador Villalpando, especialista del Instituto Nacional de Salud Pública señala que ya de por sí la salud de los mexicanos se ha deteriorado, dado que 70 por ciento de la población padece sobrepeso y obesidad, pero la invasión de las sopas rápidas es literalmente "una epidemia" que puede tener repercusiones por el exceso de sodio que sobrecarga el funcionamiento del riñón.

Desde hace años México ha sido invadido por la comida chatarra, siendo las sopas instantáneas las más buscadas y consumidas por la comodidad de tener una comida “completa” en cinco minutos. Abundan las marcas y Maruchan se convirtió en sinónimo de sopa instantánea. En realidad, todas son iguales y no importa la marca: todas son malas para la salud.

¿Las maruchan no son buenas??
Las sopas instantáneas son lo peor que se puede comer, contienen solo química: adictivos químicos colorantes, saborizantes mucha sal y un aditivo que es un verdadero veneno: Glutamato Monosódico

Y ¿Qué es el Glutamato Monosódico?
Es un aditivo utilizado para dar más sabor a los alimentos industrializados, como caldos de pollo en cubitos, salsas, frituras, cubos de jitomate y sopas instantáneas. En los años 60´s se popularizó un sazonador de marca “Ajinomoto”, que se usaba como sal en todos los alimentos.

Fue retirado del mercado al descubrir que era altamente cancerígeno. Era glutamato monosódico puro. Entonces, los industriales lo empezaron usar combinado con otros aditivos para sazonar los alimentos industrializados.
¿Qué pasa con el Glutamato ese?

En los restaurantes de comida china o japonesa descubrieron que algunos clientes empezaron a sufrir diversos trastornos que les afectaban la salud, y que se conoció como el síndrome del restaurante chino y que consistía en: dolores de cabeza, irritación en los ojos, visión borrosa, taquicardia sudoración excesiva, comezón generalizada, diarreas y asma, entre otros síntomas.

Los estudios médicos encontraron que el GMS tenía un efecto tóxico en las células nerviosas y que favorecía la obesidad y la esterilidad. Y en algunos casos, encontraron que el Glutamato favorecía la parición de células cancerígenas. Es decir, las “inocentes” sopas Maruchan pueden provocar asma y cancer.

Eso, suponiendo que las sopas se calentaran en la estufa, sacándolas de sus envases plásticos y colocándolas en ollas o sartenes de metal o barro.
Al calentar, como se hace casi siempre, la sopa en su envase de polietileno y en horno de microondas, el plástico del envase suelta DIOXINAS, o sea las toxinas que provocan el cancer.

En 1988, los mexicanos consumían 73 mil 920 sopas a la semana, procedentes de Estados Unidos. En el 2004, la cifra subió a 134 millones 600 mil sopas a la semana, para una venta de 4.5 millones de sopas al día, el 15 por ciento de consumo mundial. De hecho, del total de sopas y caldos que exporta Estados Unidos, México compra el 67 por ciento.